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Instituto Latino y Latinoamericano

Misión: Crear e implementar acciones estratégicas que generen entendimiento y ayuden a establecer coaliciones con las comunidades latinas de Estados Unidos; construir nuevas relaciones -y mejorar las existentes- entre Estados Unidos, los países latinoamericanos, e Israel; articular acciones de solidaridad con las comunidades judías de América Latina y promover la democracia, los derechos humanos, la estabilidad y la prosperidad en las Américas.

El Instituto Latinos y Latinoamericanos del American Jewish Committee representa un compromiso institucional tendiente al desarrollo de políticas y planes estratégicos para dar respuesta a asuntos claves de trascendencia nacional, regional, y hemisférica. Estos se encuentran interrelacionados con los esfuerzos de expansión y construcción de coaliciones con las comunidades latinas de EE.UU., con acciones que garantizan el bienestar de los judíos de América Latina, con el fortalecimiento de lazos entre Estados Unidos-América Latina e Israel, y finalmente con la estabilidad y prosperidad de las Américas.

Durante el último año, al lanzar algunas iniciativas trascendentes que reflejan la visión del AJC en estas áreas, continuamos explorando posibilidades futuras de participación en programas innovadores que nos permitan impulsar nuestras metas institucionales, fortaleciendo al mismo tiempo nuestro rol como el principal interlocutor judío en temas latinos y latinoamericanos. En efecto, a través de sus esfuerzos bi- y trilaterales, el AJC aspira a incrementar el entendimiento y la cooperación, no solo entre EE.UU. y América Latina, sino también entre ésta última a e Israel.

El AJC tiene clara conciencia de los crecientes puntos de intersección entre las preocupaciones prioritarias de la comunidad latina y los asuntos que actualmente impulsan la agenda EE.UU.- América Latina, al crecer en importancia los vínculos de dicha comunidad con su patria. De hecho, recientes encuestas indican que los latinos están expresando mayor interés y preocupación por el bienestar de las Américas. El rol del Instituto será identificar permanentemente estos puntos de contacto con miras a generar políticas y diseñar estrategias que permitan al AJC cumplir mejor su mandato.

América Latina parece no tener posibilidad alguna de descanso al tener que enfrentar los un grave reto tras desde fines de la década de los noventa. Si bien es cierto que algunas regiones, como América Central, disfrutan la bendición de una nueva democracia y apuestan su futuro al libre comercio y las economías de libre mercado para mejorar la situación de todos sus habitantes, y que a pesar de contracciones significativas de sus economías Argentina, Brasil y Uruguay están en situaciones indudablemente mejores que un año atrás, con buenas perspectivas de crecimiento futuro, la región andina está en una situación permanente de crisis. Venezuela enfrenta la inestabilidad a largo plazo, independientemente de los triunfos o fracasos de Chávez, y Colombia continúa profundamente polarizada e inmersa en violencia relacionada con la droga. Según estudios recientes de Naciones Unidas, no menos de 50% de los latinoamericanos han perdido la fe en regímenes democráticos y añoran la mano fuerte del "caudillo". La pobreza, la inequidad, la corrupción, el crimen rampante, y la impunidad, unidos a la falta de credibilidad del sistema político y las instituciones en general, generan una mezcla peligrosa que no augura estabilidad y desarrollo en las Américas.

La mayoría de las comunidades judías han diseñado estrategias para abordar esta realidad. Más que nunca ansían trabajar con organizaciones como el AJC, que las puedan ayudar a ayudarse y a colaborar con las sociedades en la que viven. Les preocupa la creciente radicalización de las comunidades árabes, aún siendo mayormente cristianas, y la presencia creciente de representantes y centros musulmanes. Si bien no existen pruebas claras de actividad de grupos terroristas islámicos en la zona, se pueden rastrear operaciones de lavado de dinero a la triple frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay, e incluso más allá. Debido a que aún no se han resuelto los dos atentados terroristas de Argentina, las comunidades judías se sienten permanentemente vulnerables. Desde la guerra en Irak, la actitud anti-norteamericana ha aumentado sustancialmente con efectos sin duda negativos sobre la imagen de Israel, si bien las relaciones bilaterales entre la mayoría de los países latinoamericanos y el Estado judío siguen siendo en general buenas.

Con el objeto de cumplir un rol constructivo, la estrategia del AJC en América Latina requiere necesariamente incorporar todos estos elementos, al tiempo que se buscan modalidades más efectivas para fortalecer la vida judía en la región, disuadir al terrorismo, garantizar que la democracia y el pluralismo sigan prevaleciendo, y ayudar a consolidar las relaciones con EE.UU. e Israel.

Las metas del Instituto Latino y Latinoamericano del American Jewish Committee son:

  • Promover la democracia y el desarrollo sustentable
  • Expresar solidaridad con las comunidades afectadas por dificultades.
  • Influir sobre las políticas nacionales y exteriores que afectan a América Latina
  • Alentar las relaciones entre EE.UU., América Latina, e Israel
  • Monitorear y contrarrestar la amenaza terrorista
  • Participar en Foros Multilaterales Regionales
  • Modificar el voto de América Latina en Naciones Unidas
  • Organizar misiones de investigación, incidencia política y solidaridad a la zona
  • Emprender estudios y publicaciones
  • Ser un recurso de valía para las comunidades judías de América Latina