David Harris: "Da igual quién sea el presidente: el 75% del pueblo norteamericano apoya a Israel"

El Mundo, España
 

De siempre, David Harris quiso ser diplomático. Sobre todo, embajador de Estados Unidos en la Unión Soviética. Aprendió ruso a la perfección y se especializó en Europa del Este. Pero en medio se le cruzó la vida de su gente. «Soy el único de toda mi familia nacido en América. El resto tiene una historia, un difícil viaje detrás», afirma este hombre serio que desde hace más de 20 años dirige el Comité Americano Judío (AJC, en sus siglas en inglés). Con 175.000 miembros, el AJC es el lobby judío más antiguo y poderoso de EEUU.

En su relato hay un punto ciertamente amargo. Aparece su madre, refugiada de la Rusia zarista y de la Alemania nazi, que cruzó España para llegar a Lisboa y subir allí al barco que la llevaría en 1941 a Nueva York, a donde llegó sin saber una palabra de inglés. Tenía 18 años. Su padre, un genio de la física y la química que abandonó el Berlín de los años 30 huyendo de Hitler y acabó en la Viena del Anschluss, limpiando las botas de los oficiales nazis. Escapó a Francia, y allí el régimen de Vichy lo envió a un campo de concentración en Argelia. Escapó de nuevo cruzando el desierto del Sáhara, se hizo espía para los norteamericanos y arriesgó su vida en Austria y Yugoslavia. Acabó en Nueva York tras la II Guerra Mundial. Tenía 25 años.

«Mis padres apenas hablaban de todo esto, pero yo vivía en una casa en la que todos venían de otro sitio», explica Harris, que se crió en inglés, alemán, ruso y francés. «Todos los que pasaron por ese periodo reaccionaron de forma diferente. Fueron tiempos inimaginablemente difíciles».

Y para terminar, su mujer, libia de nacimiento. En 1975, la conoció en Roma, donde ocho años antes ella había llegado con sus padres y sus siete hermanos procedentes de Trípoli. Les persiguieron hordas enfurecidas con los judíos por la guerra que se libraba en Israel. No era la primera vez que huían: los Suárez de la Peña, que así se apellida su mujer, ya fueron expulsados de España cinco siglos antes: «Me pregunté por qué a la gente buena le pasaban cosas malas, y si yo podía ayudar a prevenirlas».

Así fue cómo se convirtió en diplomático judío. Harris baja la voz, pone cara de ogro y caricaturiza ese lobby que para muchos es sinónimo de grupo de intereses inconfesables: «He cumplido mi sueño. Hago diplomacia global y uso las herramientas que aprendí: historia diplomática, relaciones internacionales e idiomas».

Pregunta.- ¿Qué otros factores le llevaron a dedicar su vida a la causa judía?

Respuesta.- Hechos todos que confluyeron en los años 70. Los refuseniks, esos valientes judíos a los que impedían salir de la URSS. Fui a Moscú como profesor y me detuvieron por intentar ayudarles. Las Olimpiadas de Múnich, y la reacción indiferente del Comité Olímpico Internacional, al que casi molestó que se asesinara a 11 personas, como si hubieran estropeado los Juegos por ser israelíes y dejarse matar. La guerra del Yom Kippur, y la negativa de países como el Reino Unido, Alemania e Italia a que aviones americanos repostaran en sus bases para llevar armas a Israel.

P.- El mundo ha cambiado desde entonces. ¿Dónde corren peligro hoy los judíos?

R.- En Israel, que se enfrenta a muchos retos. En Irán, aunque sean muy pocos. En Venezuela, donde el recientemente reelegido Hugo Chávez se ha declarado gran amigo de Irán. Chávez es anfitrión de Hizbulá, y ha usado un lenguaje antisemita con su rival, Capriles, por descender de judíos. O en Francia, hogar de 600.000 judíos y donde se combate el antisemitismo, pero que sufrió los asesinatos de Toulouse en marzo. En toda Europa, en los colegios y en las sinagogas, los judíos viven rodeados de altas murallas y guardias privados.

P.- ¿Llegará el final del antisemitismo cuando Israel encuentre la paz?

R.- Israel no ha conocido un solo día de paz verdadera desde su fundación en 1948. Un país que respeta a todos, profundamente democrático y que respeta también a sus ciudadanos. Un mundo que no puede encontrar un lugar para este pequeño país del tamaño de Gales, con el que el pueblo judío ha estado conectado miles y miles de año, es un mundo en el que yo no quiero vivir.

P.- También los palestinos tienen derecho a tener su pequeño país...

R.- Hace mucho que apoyamos la existencia de un Estado palestino junto al de Israel. Pero es más fácil decirlo que hacerlo. Desde la Comisión Peel de 1937, ha habido varios intentos de proponer la solución de los dos Estados, pero siempre se ha fracasado por la misma razón: la incapacidad de los líderes árabes de abandonar su posición maximalista y querer toda la tierra y adoptar un compromiso histórico con Israel. Pero el objetivo de los Estados se mantiene.

P.- Más que un diplomático, usted parece un líder global. En su visita a Madrid ha estado con seis ministros, y el presidente del Gobierno le ha dedicado una hora y media.

R.- España es un país muy importante para nosotros. Está en un cruce de caminos. Es uno de los seis grandes de la Europa de los 27. Tiene buenas relaciones en el Mediterráneo, el Norte de África y el mundo árabe, además de Latinoamérica, que es de mucho interés para nosotros. En EEUU hay 50 millones de hispanos. Ha llegado de verdad el momento de que España haga de puente entre Europa y Latinoamérica, que está en boom económico. Creo que España debe restaurar su lugar en el mundo por su posición en esta comunidad de más de 500 millones de hispanoparlantes.

P.- Leyendo el New York Times, uno no llega a esa conclusión...

R.- No queríamos basarnos sólo en lo que leemos en los medios de comunicación para saber lo que está ocurriendo en España. Yo leo el New York Times todos los días, y lo respeto mucho. Pero su decisión de subrayar las dificultades de España en la portada usando una fotografía de una persona buscando comida en un cubo de basura es un poco selectiva, o yo diría que exagerada.

P.- ¿Y a qué conclusión han llegado aquí?

R.- Queríamos demostrar nuestra amistad estando aquí, escuchando y observando. No podemos resolver los enormes problemas que tienen los españoles, no tenemos línea directa con el BCE, pero de manera modesta queremos ayudar simplemente intentando convencer a los americanos de que España no es un país en el que sus ciudadanos buscan comida en los cubos de basura. Es un país importante para EEUU. Un gran destino turístico. Un gran centro de negocios. Tiene una de las mejores redes de infraestructuras del mundo. No debe de ser reducido a estereotipos simplistas ni convertirse en sinónimo de catástrofe.

P.- Algunos creen aquí en la conspiración anglosajona para acabar con el euro...

R.- Todos estamos pasando por tiempos difíciles. A veces se piensa que mi victoria es tu derrota. Pero lo que teníamos que haber aprendido ya, desde 2008 con el colapso de Lehman Brothers, es que lo que pasó en América también estaba pasando aquí. Muchos americanos se están volviendo expertos en los problemas de Grecia porque saben que lo que ocurra allí nos afectará. Somos completamente interdependientes. Nuestro éxito depende del éxito de España y de Europa. Y el éxito de Europa depende de la revitalización de América.

P.- ¿Es España antisemita?

R.- Por desgracia, el origen del antisemitismo está en las enseñanzas de la Iglesia católica, en la condena del judío a errar por el mundo por el supuesto asesinato de Jesús. Esto sólo terminó en 1965 con la histórica decisión del Concilio Vaticano II. Pero España no es un país especialmente antisemita. ¿Hay antisemitas aquí? Sí, como los hay en otros países. Pero los judíos aquí no viven temiendo por su vida.

P.- Hay quien incluye al lobby judío en la conspiración anglosajona. Acusan al New York Times de estar en manos de judíos.

R.- Al principio, los Sulzberger fueron judíos, pero ya no lo son. Son estereotipos. El New York Times no es un periódico propiedad de judíos. Pero incluso si lo fuera, eso no significaría nada. La noción de lobby emerge de los Protocolos de los Sabios de Sion, escritos en la Rusia zarista por la policía. Crearon el concepto de un grupo poderoso y malvado de gente que manipulaba al resto del mundo. Siempre ha habido una teoría perfecta para ser antisemita. Para la derecha, los judíos son comunistas. Para la izquierda, son todos capitalistas. El antisemitismo es una enfermedad irracional. Por eso no responde a explicaciones racionales.

P.- Usted se ha quejado del antisemitismo de los medios españoles, incluido EL MUNDO.

R.- He visto ejemplos de antisemitismo en la prensa española. No se puede sugerir que los judíos son los nuevos nazis. Que Gaza es el nuevo gueto de Varsovia. No se pueden usar esos argumentos sin saber los millones de judíos que han sido asesinados precisamente por eso. En 1967, la población de Gaza era de 350.000. En 2012, es de un millón y medio. Ya me hubiera gustado que el gueto de Varsovia se hubiera cuadruplicado. Permitir que se propague la idea de que Israel es el nuevo Tercer Reich es irresponsable además de ignorante.

P.- Muchos judíos han sentido que Obama se ha distanciado de Israel...

R.- Según las encuestas a pie de urna, el 70% de los judíos votaron por Obama, un 8% menos que en 2008. Los judíos de Israel apoyaron mayoritariamente a Romney porque los judíos que viven en EEUU votan basándose en distintas cuestiones políticas, económicas y sociales, y no sólo de política exterior y en las relaciones de EEUU e Israel.

P.- ¿EEUU gobernado por Romney habría sido más proisraelí que con Obama?

R.- La belleza de América es que es proisraelí. No porque el 2% de la población [seis millones de judíos norteamericanos] apoye a Israel sino porque el 75% o más lo hace. Gobierne quien gobierne. La gente cree que es poder judío, el dinero judío, el lobby judío. No es verdad. América apoya a Israel porque entiende que es un país democrático y un socio serio de EEUU. Los americanos ven lo que ocurre en el mundo árabe, no saben cuándo uno es amigo y cuándo no. Ven lo que les ocurre a los gays, a las mujeres y las minorías cristianas, que carecen de derechos. Se identifican con Israel. De modo que da igual que el presidente sea demócrata o republicano. Da igual que el Congreso sea de mayoría demócrata o republicana.

Date: 11/10/2012 12:00:00 AM
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