Lo Que Significa ser Judío Para Mí

Lo Que Significa ser Judío Para Mí

 

Como las encuestas recientes revelan que una fracción perturbadoramente numerosa de judíos estadounidenses –millones en realidad— se sienten desconectados de su identidad judía, permítanme exponer qué significa ser judío para mí.

 

Para mí, ser judío significa asociarse con el Divino para reparar nuestro mundo devastado (en hebreoTikkunOlam).

 

Para mí, ser judío significa reconocer que este no es un trabajo para tercerizar a una autoridad superior o a otros, sino que es mi propia responsabilidad durante toda mi vida.

 

Para mi ser judío significa afirmar la vida (Deuteronomio: "Te puse delante la vida o la muerte, la bendición o la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas tú y tu descendencia") - y tomar la decisión moral que nos acerque un poco más a la visión profética de un mundo en paz y armonía.

 

Para mí, ser judío significa luchar por lo que es indiscutiblemente el concepto más revolucionario de los anales de la civilización humana, presentado al mundo por los judíos -el monoteísmo. Todos fuimos creados a imagen y semejanza de un Dios (en hebreo,B'tzelemElohim).

 

Para mi, ser judío significa aceptar el profundo significado simbólico que los rabinos dieron a la historia de Adán y Eva - que todos nosotros, independientemente de nuestra raza, religión, o etnicidad, compartimos el mismo árbol familiar. Nadie se puede sentir superior a otro.

 

Para mí, ser judío significa celebrar el hecho que los judíos fueron los revolucionarios originales. Los primeros en desafiar el status quo e insistir en el derecho a adorar de manera diferente a la mayoría, y a seguir siendo tratados como iguales ante la ley. En la actualidad, a esto lo llamamos pluralismo, y es un principio inamovible de las sociedades democráticas.

 

Para mí, ser judío significa recibir con beneplácito el esfuerzo pionero por crear un código de conducta moral universal, donde antes no existía ninguno. No es casual que los Padres Fundadores de Estados Unidos eligieran las palabras del Levítico para la Campana de la Libertad de nuestra nación: "Proclama la libertad en todas las partes de la tierra, a todos los habitantes de ésta".

 

Para mí, ser judío significa tratar de actuar como si ese código de conducta fuera mi GPS diario - para buscar justicia, tratar a mi vecino como yo quisiera ser tratado, recibir al extranjero entre nosotros, ser sensible al medio ambiente, y buscar la paz.

Para mí, ser judío significa reconocer que soy heredero y custodio de una civilización de miles de años de existencia, y que contiene innumerables riquezas en teología y fe, filosofía y ética, música y arte, etnografía e historia, y tanto más - suficiente para toda una vida de exploración y educación interminables.

 

Para mí, ser judío significa apreciar la centralidad del análisis y el debate sobre las grandes cuestiones de la vida, el delicado equilibrio entre tradición y modernidad, y el rechazo categórico de las opiniones impuestas o del pensamiento doctrinario.

 

Para mí, ser judío significa la alegría de pertenecer y tener comunidad dondequiera que vaya; el ciclo de festividades anuales cargado de significado y simbolismos; el extraordinario aporte del pueblo judío a expandir las fronteras de la civilización mundial; y la decisión admirable, casi inimaginable, de perseverar contra viento y marea.

 

Para mí, ser judío significa tener un pasado al que estoy inextricablemente ligado por las generaciones que me precedieron, que prepararon a sus hijos para sus Bar y Bat Mitzva, que se sentaron a la mesa de Pesaj y anhelaron estar "El año que viene en Jerusalén" y esperaron la llegada de Eliahu, que ayunaron en Iom Kipur mientras hacían su inventario moral, y celebraron alegremente en Purim sabiendo que sus enemigos habían sido derrotados - y un futuro que se extenderá mucho más allá de mí, y llevará el estandarte del pueblo judío.

Para mí, ser judío significa vivir en perpetuo luto por todo lo que se ha perdido en el Holocausto, los pogroms, las inquisiciones, las conversiones forzadas, los exilios, los libelos de sangre, y otras manifestaciones mortíferas de antisemitismo - y al mismo tiempo, vivir en una gratitud interminable por el don de la vida, la bendición de la oportunidad, y la sagrada tarea de encender la chispa divina dentro de cada uno de nosotros.

 

Para mí, ser judío significa el regocijo de saber que a lo largo de mi vida, las oraciones de millones de judíos durante muchos siglos finalmente han sido respondidas - el retorno del pueblo judío a la cuna de nuestra existencia, la Tierra de Israel.

 

Para mí, ser judío significa afirmar el lazo inextricable entre Israel y el pueblo judío. Este país representa no sólo el símbolo físico, o soberano de nuestra identidad cultural, sino también, vivamos o no allí- la más elevada expresión metafísica de nuestra fe, nuestra plegaria, y nuestro anhelo.

 

Para mí, ser judío significa saber que al luchar contra el antisemitismo y por el derecho de Israel a vivir en paz y seguridad, estoy afirmando los valores más elevados de la tolerancia y la democracia para todos.

 

Para mí, ser judío significa sentirme orgulloso del inmenso aporte a la defensa de la dignidad y los derechos humanos. No por casualidad, el Antiguo Testamento -desde el éxodo de Egipto hasta el concepto mismo de la Tierra Prometida- ha sido fuente de inspiración para el movimiento estadounidense por los derechos civiles. Sorprendentemente, los judíos nunca se han contentado con las cosas como son. Si Isaías y nuestros profetas retornaran, nos recordarían que a pesar de todo lo que se ha logrado, aún queda mucho por hacer antes de poder declarar nuestro éxito aquí en la tierra.

 

Y finalmente, como me dijo una vez Elie Wiesel, ganador del premio Nobel, ser judío no significa necesariamente tratar de hacer que el mundo sea más judío, sino más humano. Esa es la meta que impulsa a nuestro pueblo, en los tiempos buenos y en los malos, desde el principio mismo de este extraordinario viaje histórico hasta el día de hoy.

 

¡Ojalá que cada judío perciba la sensación de felicidad, enriquecimiento, e inspiración que yo he tenido el privilegio de sentir a lo largo de mi vida!

 

Para calificar y comentar estos artículos,The Huffington PostyThe Jerusalem Post.


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