Este artículo se publicó por primera vez el 10 de diciembre de 2009 en Der Tagesspiegel, uno de los principales diarios de Alemania. También se podrá leer y comentar este artículo en The Huffington Post. El artículo aparecerá en el curso de esta semana en el diario italiano, L'Opinione.
Entre los múltiples desafíos de política exterior, el programa nuclear de Irán podría ser el de mayores proporciones.
Un Irán capaz de producir - y disparar - armas nucleares tendría consecuencias globales relevantes.
Piénselo.
Irán ejercería enorme poder en la parte más estratégicamente vital y rica en energía del mundo. Su influencia se podría extender mucho más allá, hasta América latina, donde ha creado estrechos vínculos con Bolivia, Ecuador, Nicaragua, y Venezuela.
Más aún, podría iniciar una carrera de armas nucleares en una región ya volátil. ¿Acaso Egipto, Arabia Saudita, y Turquía se quedarían de brazos cruzados mientras Irán adquiere capacidad de armas nucleares? Difícilmente
Ya mismo, algunos países vecinos podrían estar analizando sus propias opciones nucleares. Estos hechos podrían significar el fin del Tratado de No Proliferación.
¿Compartiría Irán su tecnología nuclear y misilística con otros? Muy probablemente. Corea del Norte y Pakistán ciertamente lo hicieron.
¿Y qué se puede decir de la queja que se malinterpreta a Irán, que lo difaman adversarios belicosos que nos llevaron engañosamente a Irak y ahora amenazan con repetir su travesura? ¿Acaso Irán sólo busca energía nuclear con fines civiles, previendo la reducción de sus extensas reservas de petróleo y gas?
Tonterías.
Los servicios de inteligencia de diversos países confirman que el programa nuclear de Irán refleja el claro deseo de lograr, como mínimo, capacidad de desarrollo, que le permita convertirla en armas en poco tiempo.
Y el programa de misiles de Irán está expuesto para que todos lo vean. Irán pretendió ocultar su planta de enriquecimiento cerca de Qom, pero hace ostentación de sus logros militares. ¿Por qué Irán está desarrollando misiles balísticos con un alcance de 2000 Km. y precisión aún mayor? ¿Y por qué busca extender el rango a cinco a 5000 Km. que cubren la totalidad de Europa?
Algunos dicen que se puede contar con qué Irán actúe racionalmente, aún si busca poder y prestigio. Aseguran que nunca usaría armas que invitaran a un masivo contraataque. ¿Acaso no probó la Guerra Fría que las armas nucleares pueden crear estabilidad a través de una mutua, garantida destrucción?
Doblemente equivocado. Primero, no podemos estar seguros de que el actual régimen iraní actuará racionalmente. Impulsado por el mesianismo religioso, podría considerar al martirio como una posibilidad atractiva. Segundo, los países derivan poder de la mera posesión de armas nucleares, independientemente de su uso. Las demás naciones siempre deberían tomar en cuenta la capacidad nuclear de Irán en su trato con ese país, aumentando de manera dramática la fuerza política, económica, y militar de Irán
¿Qué haríamos entonces con este reto? No hay una respuesta fácil. Sin embargo queda muy en claro todo lo que no dio resultado.
Desde la política alemana del "diálogo crítico" a los seis años de paciente diplomacia de la Unión Europea, del esfuerzo del Presidente Bush por aislar a Irán hasta la mano extendida del Presidente Obama, de la blanda negociación de Rusia a las ocasionales palmadas en la muñeca del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ninguna política alcanzó el resultado deseado. Por el contrario, todas permitieron a Irán ganar tiempo valioso, y envalentonaron a Teherán hasta permitirle creer que puede lograr su doble propósito - seguir siendo parte de la comunidad internacional al mismo tiempo que desobedece sus deseos.
Ahora debemos concentrarnos en aumentar el precio por su acto de rebeldía.
Europa sigue siendo el principal socio comercial de Irán. Eso debe terminar. Se deberá persuadir a China, India, y Rusia a que hagan lo mismo en lugar de reemplazar a cada una de las empresas europeas que lo abandona. ¿Y por qué debería Irán seguir beneficiándose con la importación de productos de energía refinada que refuerzan el control del régimen sobre el país?
En Venezuela extienden la alfombra roja para los líderes de Irán, ¿pero por qué democracias como Brasil y Turquía ofrecen cálidos abrazos y contratos comerciales al presidente de Irán, que desafía a la ONU, hace caso omiso de los derechos humanos, niega el Holocausto, y comete fraude electoral?
Y la opción militar debería permanecer vigente. Esto no involucra necesariamente el uso de fuerza, pero puede ayudar a convencer a los líderes de Irán que el desafío permanente trae aparejados riesgos.
No hay garantía de éxito. Pero el precio del fracaso es tan alto que no nos podemos permitir ninguna demora, desunión, o autoengaño al enfrentar este apremiante desafío.
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