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P & R: La visita del Papa Benedicto XVI a Israel
Rabino David Rosen
El Rabino David Rosen, Director Internacional de Asuntos Interreligiosos del AJC, aporta contexto y análisis sobre la visita del Papa a Israel, entre el 11 y 14 de mayo (el 13 de mayo en Belén, invitado por la AP). “La abrumadora mayoría de los israelíes, y ciertamente del gobierno, reconoce que se trata de una visita de gran potencial para Israel”, escribe el Rabino Rosen.
P: ¿El itinerario del Papa Benedicto XVI en Israel difiere de alguna manera del que eligió el Papa Juan Pablo II en el año 2000?
R: Esencialmente es el mismo itinerario (deteniéndose un poco menos en Galilea), si bien el Papa Benedicto XVI no pasará aquí un fin de semana y el itinerario obviamente se debe adaptar a diversas necesidades locales. Sin embargo es notable que el primer evento oficial del programa del Papa será su visita a Bet HaNassi para reunirse con el Presidente Peres y tomar la palabra en la reunión conjunta que se lleva a cabo allí.
P: ¿Irá el Papa a Yad VaShem a pesar de la controversia respecto de la forma en que se presenta al Papa Pío XII en la nueva exposición?
R: Nunca se pensó que el papa no visitaría Yad VaShem (los informes de los periódicos señalaban lo contrario). Sin embargo el programa no prevé suficiente tiempo para visitar el museo, como ocurrió con el Papa Juan Pablo II que no tuvo tiempo en su itinerario para hacerlo. Benedicto XVI irá a Yad VaShem directamente desde el evento en la residencia del Presidente de Israel y honrará a las víctimas de la Shoá en Ohel Yizkor, el salón de la memoria. La cuestión referida a la forma en que se ilustra al Papa Pío XII en el museo es sin duda un tema de desacuerdo entre el Vaticano e Israel, pero no ha influido en el itinerario y programa de la visita del Papa Benedicto.
P: ¿Pero acaso la cuestión de la beatificación de Pío XII no está ensombreciendo esta visita?
R: No. Por supuesto que existen profundas diferencias en la manera en que la comunidad judía y el Vaticano perciben la conducta de Pío XII durante el período de la Shoá. Sin embargo, el proceso de beatificación se inició hace más de dos décadas y media y es notable que a pesar que la oficina del Vaticano a cargo del trámite sostiene que todo está listo para seguir adelante con la beatificación, ni el Papa anterior ni el actual le han dado luz verde, supuestamente preocupados también por no herir susceptibilidades judías. Ciertamente si la cuestión continúa, no será buena para las relaciones entre católicos y judíos, pero este problema no está vinculado con la visita.
P: ¿Es verdad que se le ha pedido al Papa que se quite la cruz cuando visite el Kotel (el muro de los lamentos) ya que se trata de un lugar de oración para los judíos?
R: el informe noticioso que citó al rabino del Kotel diciéndolo, fue desmentido posteriormente por éste, y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel publicó una declaración en tal sentido, y aclaró al Vaticano que el Estado de Israel no se atrevería a imponer una restricción a la forma en que aparezca el Papa en cualquier punto de su itinerario.
P:¿Cómo afecta la visita el episodio de Williamson?
R: El Estado de Israel y el Gran Rabinato de Israel (que gracias al difunto Papa Juan Pablo II mantiene actualmente diálogo oficial con el Vaticano) han aceptado las explicaciones y aclaraciones del Vaticano y el Papa respecto del episodio, en el sentido que Williamson y sus colegas no fueron aceptados nuevamente en la Iglesia Católica (levantar la excomunión sólo facilitó la posibilidad de dicho proceso) y que no se los aceptará hasta que hayan confirmado todas las enseñanzas del Concilio Vaticano II incluyendo especialmente aquellas referidas a los judíos y el judaísmo. El Papa ha reiterado categóricamente el repudio de la Santa Sede a todo tipo de antisemitismo y específicamente a la negación del Holocausto.
Si bien todo esto es conocido para quienes participan en las relaciones entre católicos y judíos, no lo conocen suficientemente los israelíes promedio (y quizá tampoco la mayoría de la gente del mundo!) Es difícil reparar el impacto de los titulares sensacionalistas negativos con correcciones ulteriores que casi por definición no reciben la misma visibilidad. Como resultado, muchos -si no la mayoría- de los israelíes piensan que las relaciones entre católicos y judíos están pasando por un momento difícil. La visita del Papa ofrecerá la oportunidad de aclarar su propio compromiso personal y el del Vaticano con esta relación. De hecho en la reunión que mantuvo el Papa el mes pasado con la delegación de cuatro personas del Gran Rabinato de Israel, nos dijo que espera que esta visita haga avanzar más aún las relaciones entre católicos y judíos y que ayude a conseguir la paz para la región.
P. ¿Es cierto que las comunidades cristianas locales están descontentas con la visita? En caso afirmativo, ¿por qué?
R: El mayor número de cristianos de Tierra Santa vive en Israel como ciudadanos de pleno derecho. Esperan ansiosamente la visita del Papa.
Sin embargo la situación es diferente para las comunidades cristianas que están en los territorios de la AP o que viven en la parte oriental de Jerusalén y que funcionan y se consideran parte integral de la sociedad palestina. Éstas comunidades enfrentan una situación particularmente difícil. Sus vidas y destinos están unidos inextricablemente a la sociedad palestina. Sin embargo muchas veces se encuentran entre la espada y la pared. En épocas de tensión Israel las considera parte de una población árabe potencialmente hostil; y en esos momentos se produce la creciente radicalización de elementos islamicistas en la sociedad palestina que generan mayor incomodidad para la minoría cristiana. Más aún, los cristianos están involucrados desmedidamente en el turismo de peregrinación y por ende también su medio de vida se ve amenazado en épocas de tensión, y el resultado es que ha habido una pérdida continua de población cristiana de los entornos de Jerusalén y Belén.
Es en este contexto que muchos cristianos de estas zonas están preocupados pensando
que la sociedad palestina puede entender que la visita del Papa significa “tomar partido” por Israel. Más aún, el hecho que el Papa es alemán, y debido al asunto Williamson, sospechan que hará esfuerzos por tratar de congraciarse con el pueblo judío, y a algunos de ellos les preocupa que pueda haber algún tipo de reacción violenta.
No obstante los fieles católicos, incluso en estas zonas, están entusiasmados con la visita del Papa, por lo que sus sentimientos se pueden describir como ambivalentes.
P:¿Cómo describiría el estado de las relaciones entre Israel y el Vaticano?
R: En términos generales, muy buenas. El obstáculo principal ha sido el hecho que Israel aún no ha cumplido sus compromisos con el Vaticano delineados en el acuerdo que estableció relaciones bilaterales plenas entre ambos, conocido como El Acuerdo Fundamental, que se firmó el 30 de diciembre de 1993. Esto aflige mucho al Vaticano.
El papa Juan Pablo II dio instrucciones al Vaticano para establecer relaciones diplomáticas con Israel en ese momento aún cuando dos asuntos de gran importancia para el Vaticano no se habían resuelto en las negociaciones. Se trataba del deseo del Vaticano que la legislación israelí reconociera su estructura legal interna de autoridad; y su expectativa de que todas las instituciones y propiedades de la Iglesia estuvieran exentas de impuestos. Se crearon dos subcomisiones para resolver estos asuntos. La subcomisión legal formalizó un acuerdo, pero el Estado de Israel no lo ha ratificado, y el trabajo de la comisión fiscal se viene arrastrando desde hace quince años.
Sin embargo ahora parece que esta última comisión está próxima a resolver todas las cuestiones que han estado en disputa.
Si bien ha habido dificultades técnicas genuinas para llegar a un acuerdo, es justo decir que el temor primordial de los burócratas del gobierno israelí involucrados ha sido sentar un precedente que otorgue estatus y privilegios a una denominación cristiana, de los que carecen en el Estado de Israel otras religiones y las instituciones judías.
P:¿Qué es esto que escuchamos sobre la posibilidad de que Israel entregue al Vaticano la soberanía sobre ciertos sitios del país?
R: Esta cuestión está absolutamente tergiversada. Hay una cantidad de localidades en Israel que la Iglesia católica reclama como sitios sagrados, que por razones históricas recientes están bajo el control y gestión del Estado de Israel. El Vaticano quiere que se las reconozca como sitios católicos y consecuentemente ocuparse de su gestión. Presentar la cuestión como que Israel está dispuesto a permitir la instalación de enclaves extraterritoriales sobre los cuales no podrá ejercer su soberanía, es una distorsión malintencionada del pedido del Vaticano y de la consideración del mismo por parte de Israel.
P: En términos generales,¿qué sienten los israelíes respecto de la visita papal?
R: La abrumadora mayoría de los israelíes y ciertamente del gobierno, reconoce que se trata de una visita de gran potencial para Israel en muchos sentidos - siendo uno importante el hecho que millones de personas de todo el mundo podrán ver a Israel bajo una luz mucho más genuina y constructiva que lo habitual debido al conflicto en curso. Los israelíes esperan ansiosamente la visita y el gobierno está haciendo todo lo posible (a pesar de las dificultades burocráticas) para garantizar su absoluto éxito.
Fecha: 7/5/2009 |