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AJC Interactions: A Monthly Summary of Latino & Jewish News & Issues


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La negación del Holocausto en Israel requiere atención urgente

NUEVA YORK (JTA) – Israel es el último lugar en el que uno esperaría encontrar negadores del Holocausto. Sin embargo una reciente encuesta hecha en la Universidad de Haifa muestra que un sorprendente 40,5 por ciento de los árabes israelíes dice que el Holocausto no sucedió.

El hallazgo aparece en el último índice de Relaciones árabe-judías en Israel, una encuesta anual realizada por el Profesor Sammy Smooha desde 2003. Cuando planteó por primera vez la pregunta sobre el Holocausto en 2006, 28% de los ciudadanos árabes puso en duda su autenticidad.

La negación del Holocausto es prevalente en los mundos árabe y musulmán. El régimen iraní, especialmente el Presidente Mahmoud Ahmadinejad, ha convertido el cuestionamiento del Holocausto en el centro de su ideología, y raramente desperdicia oportunidad de proclamar falsedades sobre uno de los períodos históricos mejor documentados.

En las escuelas administradas por la Autoridad Palestina en Gaza y la Margen Izquierda, siguen sin enseñar la campaña nazi para asesinar a 6 millones de judíos. Aquí, al igual que ocurre con el régimen iraní, se desacredita la verdad para promover los objetivos políticos.

Los árabes israelíes, que representan 20 por ciento de la población, aprenden sobre el Holocausto en la escuela. Viven en un país donde la primera institución de memoria y recuerdo del Holocausto, Yad Vashem, es frecuentada por grupos de escuelas y dignatarios provenientes de todo el mundo. Y en Israel cualquiera puede encontrar en el espacio público a judíos añosos con números tatuados en los brazos. Por ende, ¿cómo puede un porcentaje significativo de árabes israelíes desconocer el hecho?

“Es importante que los alumnos árabes visiten Yad Vashem para ver con sus propios ojos la magnitud de la tragedia”, me dijo Ali Haider, co-director de Sikkuy, una importante organización sin fines de lucro que aboga por una mayor igualdad entre ciudadanos israelíes judíos y árabes.

Con todos los recursos fácilmente disponibles en Israel, ¿por qué incluso tres años atrás más de un cuarto de los ciudadanos árabes del país dudaban del Holocausto? ¿Qué justifica el aumento de 12 por ciento que reflejó la nueva encuesta? Además, según Smooha, 37 por ciento de los árabes con educación superior están entre los negadores.

¿Creen realmente que el Holocausto es un fraude, o acaso la reacción tiene una motivación política?

“Se puede entender que parte de la frustración que sienten los ciudadanos árabes por no lograr la igualdad, engendre la resistencia a reconocer el Holocausto”, dijo Haider.

La observación es válida para Smooha, que dice, "Cuando dicen 'no hubo Holocausto', están protestando. Están diciendo 'No le otorgo legitimidad al estado judío' ".

La encuesta también descubrió una reducción significativa en el porcentaje de israelíes árabes que reconocen el derecho de Israel a su existencia como estado independiente, de 81,1 por ciento en 2003 a 53,7 por ciento en 2009.

Hace tiempo que las relaciones entre judíos y árabes en Israel son complicadas. Los ciudadanos árabes disfrutan de la democracia israelí, incluido el derecho a votar y ocupar cargos en la Knesset. Sin embargo las inequidades económicas y sociales de larga data, presupuestos claramente desiguales asignados a las comunidades judía y árabe, han frustrado sus aspiraciones de convertirse en participantes plenos de la sociedad israelí.

Las frustraciones aumentan por los sucesos políticos, incluyendo la impasse en las negociaciones palestino-israelíes, la Guerra del Líbano en 2006, el fracaso del gobierno en implementar las recomendaciones de la Comisión Orr –creada después de los tiroteos policiales contra una docena de ciudadanos árabes en 2000—y más recientemente, los esfuerzos del partido Yisrael Beiteinu de Avigdor Lieberman de introducir legislación que apunte a la minoría árabe.

Comprensiblemente, es poco probable que los árabes israelíes adopten “Hatikvah” y otros símbolos como lo hace la mayoría judía, pero cuestionar los cimientos históricos del estado es preocupante.

Refutar la legitimidad de Israel negando el Holocausto se debe rebatir enfáticamente. Los ciudadanos árabes de Israel presumiblemente podrían ayudar. Después de todo, los árabes israelíes, especialmente las generaciones más jóvenes que crecieron en Israel y hablan hebreo fluidamente, están mejor posicionadas que otros árabes para comprender la psique judía.

Por otra parte, los árabes israelíes saben qué botones emocionales deben oprimir si desean afectar a la mayoría judía sin recurrir a la violencia. Responder a un encuestador es una táctica y, en este caso, resultó en titulares que hacen hincapié en el hiriente resultado sobre el Holocausto.

Nada de esto puede explicar totalmente o disculpar la evidencia de la negación del Holocausto en la comunidad árabe de Israel. ¿Se la puede desestimar como una forma de protesta por parte de una minoría que busca mejorar su situación en la sociedad israelí? ¿O se trata de una tendencia más peligrosa y preocupante que apunta a una alianza con fuerzas que pretenden deslegitimar –y en última instancia eliminar—a Israel?

Si madura la semilla de la duda, se puede convertir en un mito poderoso y propagarse. Lo que ha revelado la encuesta de Smooha requiere atención urgente por parte de árabes y judíos, trabajando cada uno en sus comunidades y también juntos.

(Kenneth Bandler es director de comunicaciones para el American Jewish Committee. Fecha: 11/6/2009

 

Date: 6/11/2009