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AJC Interactions: A Monthly Summary of Latino & Jewish News & Issues


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¡Vergüenza!
 

Este mes se produce una interesante yuxtaposición.

Mientras Israel continúa con su operación militar contra Hamas, en todo el mundo están en marcha los preparativos para el 27 de enero, Día Internacional para la Recordación del Holocausto.

Ambas acciones no están desconectadas.

Se debe inspeccionar la política de Israel igual que la de cualquier otro estado, y se debe llorar la pérdida de vidas inocentes. Pero algunos de los críticos más severos de Israel van mucho más allá de lo que se podría denominar un debate racional. Obscenamente han tratado de transformar el Holocausto, presentando a Israel como un estado que comete crímenes semejantes a los de los nazis –la calumnia máxima contra el estado judío.

Un cardenal católico —y autoridad del Vaticano— se refiere a Gaza como un "campo de concentración".

Un periódico griego atrae lectores con el titular "Holocausto" refiriéndose a las supuestas acciones de Israel en Gaza.

Un periódico brasilero publica dos viñetas-una de Hitler luciendo un brazalete con la Estrella de David y una esvástica, haciendo el saludo de "Heil Israel!", la otra de una Estrella de David que arroja una sombra con forma de esvástica sobre la Franja de Gaza.

En su sitio Web, el partidario de la supremacía blanca David Duke reacciona ante la crisis de Gaza lamentando que Hollywood represente a los judíos como víctimas del Holocausto y no como sus perpetradores.

El presidente venezolano Hugo Chávez insta a la comunidad judía venezolana a denunciar el "Holocausto" que se está cometiendo en Gaza.

Pósters que equiparan la Estrella de David con la esvástica nazi son ubicuos en los mítines contra Israel en todo el mundo.

Un manifestante en Holanda afirma confiadamente que "Ana Frank se estaría revolcando en su tumba" si viera lo que está ocurriendo en Gaza.

¡Vergüenza!

Israel busca defenderse en un ambiente altamente complejo, donde el adversario, Hamas, cobardemente usa civiles como escudos y mezquitas como arsenales. Por el derecho a proteger a sus ciudadanos, que cualquier nación soberana ejercería bajo circunstancias similares, se lo rotula como sucesor de la fuerza demoníaca que eliminó a dos tercios de los judíos europeos, incluyendo un millón y medio de niños.

¿Cuántas veces hace falta repetirlo?

Israel se retiró de Gaza en 2005. Repetidamente Israel ha renunciado a ambiciones territoriales allí. Israel dio a los ciudadanos de Gaza la primera oportunidad en la historia de tener su propio gobierno.

Israel tiene mucho interés en una Gaza pacífica, próspera, y en evolución. Todo lo que se diga al respecto es poco. Después de todo, ambos están destinados a compartir una frontera común.

Israel tiene una única preocupación primordial en Gaza: ¿Significa una amenaza a la seguridad del vecino Israel? Trágicamente, la respuesta es clara. Ese fue el resultado de una decisión que se tomó en Gaza, no en Israel. Eligieron a Hamas para gobernar, y las decisiones traen aparejadas consecuencias. Después de todo, Hamas niega el derecho de Israel a su existencia.

¿Por qué se construyeron túneles que atraviesan la frontera egipcia? ¿Cuál es el propósito de los misiles Grad fabricados por Irán que pasan por esos túneles a Gaza? ¿Y por qué cruzan los combatientes de Hamas esos túneles en la dirección opuesta para entrenarse en Irán y Líbano?

En los últimos ocho años se han disparado desde Gaza más de 10.000 cohetes, misiles, y morteros contra el sur de Israel. Pueblos y ciudades han vivido bajo constante amenaza. Si algunos de los proyectiles eran rudimentarios y no dieron en sus blancos, no fue por falta de intención. Su propósito es matar, mutilar, e intimidar a la mayor cantidad posible de civiles. Todo vale –hogares, hospitales, escuelas, patios de juego. Es imposible describir adecuadamente el trauma que esto ha creado.

¿Y para qué? ¿Para "liberar" a Gaza? Bueno, Gaza ya está bajo el dominio de Hamas, no de Israel. No, más probablemente, para eventualmente "liberar" a Israel del gobierno israelí.

Pero esperen.

¿Y qué pasa con el clero, los dibujante de historietas, manifestantes, y políticos tan preocupados por los derechos humanos de los habitantes de Gaza? ¿Acaso han abierto la boca mientras llovían sobre el sur de Israel esos 10.000 cohetes, misiles, y morteros? ¿Acaso alguna vez salieron a la calle a protestar en apoyo de los derechos humanos de los israelíes? ¿Acaso leyeron alguna vez la Carta de Hamas y escucharon allí los ecos de Mein Kampf y los Protocolos de los Sabios de Sión, dos libros europeos que ayudaron a condenar a los judíos a muerte?

¿Acaso alguna vez ataron cabos y se preguntaron qué pasaría si Hamas uniera sus objetivos de aniquilación a armamento más avanzado? ¿Y se les ocurrió que, sí, casi 6 millones de judíos israelíes estarían en la mira?

Plantear estas preguntas es responderlas, lo que probablemente significa una de dos cosas.

O bien quienes acusan no tienen ni idea de lo que fue el Holocausto y, por ende, son incapaces de comprender por qué sus palabras y acciones son tan escandalosas.

O están manipulando deliberadamente la historia, distorsionando la verdad, y tergiversando los hechos con un objetivo político mayor.

¿Cuál podría ser ese objetivo?

Bueno, para empezar, los grupos islámicos radicales de extrema derecha y extrema izquierda han encontrado algo sobre lo que están de acuerdo —-el Holocausto complica sus objetivos.

Para la extrema derecha, tratando de negar o minimizar el Holocausto, el crimen de sus antepasados, han intentado bruñir sus credenciales como elemento "responsable" en una sociedad dominante.

Para la extrema izquierda, el Holocausto se considera una base para la creación posterior del Estado de Israel, una nación cuyo derecho a la existencia niegan decididamente.

Y para los grupos radicales islámicos, el Holocausto aparece como una fuente perdurable de simpatía hacia Israel, socavando los esfuerzos de debilitar su legitimidad.

Estos tres movimientos no pueden ponerse de acuerdo sobre muchas cosas, pero parecen tener un interés convergente en secuestrar el Holocausto y usarlo contra Israel.

Y hay otros, especialmente en Europa, que no encajan en ninguna de estas tres categorías pero pueden tener su propia agenda en relación con el Holocausto.

Quizás es un esfuerzo sacarse de encima el peso moral del genocidio. Después de todo, la Solución Final fue resultado del pecado de comisión de los perpetradores amparados por el pecado de omisión de los espectadores. ¿Cómo podría Europa— especialmente la Europa que hoy se ve como origen de tanta ilustración y razón— haber sido escenario de tan monstruoso crimen contra la humanidad, unas pocas décadas atrás?

Y por supuesto, la Europa en la que se desarrolló el Holocausto era un continente ya perseguido por la presencia de numerosos fantasmas judíos –víctimas de siglos de expulsiones, pogroms, guetos, áreas de confinamiento, inquisiciones, conversiones forzadas, legislación discriminatoria, restricciones profesionales, teorías conspirativas, difamaciones de derramamiento de sangre, y la enseñanza del desprecio.

Encajarle una esvástica a Israel, y por extensión a sus partidarios, puede servir para descargar la conciencia. Permite una catarsis del espíritu. Según reza el argumento, si se les da una medida de poder, lo judíos no se comportan de manera diferente que los nazis. Según esta lógica invertida, por no llamarla pervertida, la única lección del Holocausto es defender a las "víctimas" elegidas. ¿Y quién es la víctima elegida hoy? Los palestinos de Gaza, por supuesto.

El Holocausto enseñó varias lecciones. Este 27 de enero sería una buena ocasión para recordar al mundo cuáles son.

Primero, a veces la gente lleva a la práctica lo que dice. Hitler describió sus ambiciones anticipadamente. Muy pocos lo tomaron en serio. Hasta que fue muy tarde, hubo líderes en Europa que creyeron que se podía razonar con él, que sus palabras eran simples hipérboles, que las negociaciones eran posibles, y que se podían alcanzar soluciones intermedias. ¿Es posible que Hamas y su patrocinador, Irán, en realidad hablen en serio de un mundo sin Israel?

Segundo, existe lo que se denomina una guerra justa. La guerra debería ser la última opción, pero hay ocasiones en las que debe seguir siendo una opción. Si las naciones aliadas no hubieran declarado la guerra al Tercer Reich, ¿cómo sería el mundo hoy? Aclaremos sin embargo, que esa guerra no fue ni "limpia" ni "quirúrgica", y los líderes Aliados no estaban preocupados por discusiones sobre la "proporcionalidad".

Como la diplomacia no ofreció solución y la moderación no encontró reciprocidad, ¿qué se suponía que hiciera Israel ante la acumulación de armas por parte de Hamas y las cotidianas descargas de artillería? ¿Simplemente aceptar el rol de presa fácil para poder aspirar a la autoridad moral de quien es víctima? 

Y tercero, la indefensión no es una estrategia. Los judíos estuvieron indefensos contra el ataque nazi. No tenían ejército, ni acceso a armas, y eran pocos los que pretendían defenderlos. Los judíos aprendieron, pagando un alto precio, a no volver a permitir tanta vulnerabilidad.

Por eso, al acercarse el 27 de enero, y recordar los seis millones, ahórrennos las falsas alabanzas y las lágrimas de cocodrilo de aquellos que acusarían a Israel de crímenes similares a los de los nazis.

Recordar a los judíos muertos es importante, sí, pero proteger a los judíos vivos no es menos significativo.

  
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Date: 1/11/2009